Barack Obama tiene agendada una reunión con miembros demócratas del Senado y la Cámara de Representantes en el auditorio del centro de visitantes del Capitolio, sede del Congreso en Washington con ánimos de proteger la ley de reforma sanitaria que los republicanos anunciaron que no estaban dispuestos a darle entidad. 

A días de que Donald Trump asuma el Ejecutivo, el próximo 20 de enero, Obama- según destacó la Casa Blanca-  busca dejar en claro  “el progreso realizado gracias a la Ley de Salud”, “así como los peligros que supone la estrategia republicana para eliminar la reforma antes de proponer un reemplazo”. 

El último martes, después de avalar la investidura de Donald Trump, la mayoría republicana presentó su propuesta para desmantelar la ley sanitaria de Obama planteada en 2010. 

 

Trump incluso destacó que el llamado "ObamaCare no solo no funciona sino que es demasiado costoso" y destacó que Bill Clinton incluso lo había tildado como "una locura" después del aumento en el pago de algunas pólizas. 

Sin embargo, la reforma sanitaria cuenta con un amplio respaldo de la ciudadanía estadounidense, en especial por parte de los sectores más vulnerables. El magnate que asume el 20 de enero eligió para dirigir el Departamento de Salud a Tom Price, un legislador republicano y cirujano conocido por su abierta oposición a la reforma de Obama.

"La Ley de Cuidado Asequible ha tenido éxito en el cumplimiento de sus objetivos de reducir el coste, aumentar el acceso y mejorar la calidad de la sanidad", afirmó  la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi que junto con los demócratas intentará defender el legado de Obama.