Después de varios intercambios de golpes, en los que el inglés perdía claramente "por puntos", recibió una trompada que lo mandó directo al suelo.

Tuvo mucha suerte de que su cabeza no impactó en la caída con ningún mueble, porque estuvo muy cerca.

Este domingo, haciendo referencia a este video, Wayne celebró su gol al Tottenham riéndose del nocaut. Un crack.