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Según Hernán Casciari

Messi es un perro

Hernán Casciari es periodista y escritor, famoso en España y Latinoamérica por su blog Orsai, la revista homónima y por haber inventado la blogonovela. Ahora, su artículo sobre Lio hace furor en internet. Leelo completo acá.

Por la redacción de Diario Registrado // Viernes 15 de junio de 2012 | 08:34
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Escribí esto hace dos o tres meses. Pero bien podía haberlo escrito el sábado a la noche, después del cuatro a tres contra Brasil. Esta reflexión apareció en las páginas 128 y 129 de la revista Orsai número seis y, desde que se publicó, me moría de ganas de ponerla en el blog, de contrabando. Solamente esperaba el momento oportuno para que cada palabra tuviera, otra vez, el apoyo de lo inmediato. Y hoy es buen momento. Me reafirmo, entonces, en la teoría del hombre perro.

 

El texto empezaba así:

 

La respuesta rápida es por mi hija, por mi esposa, porque tengo una familia catalana. Pero si me preguntan en serio por qué sigo acá, en Barcelona, en estas épocas horribles y aburridas, es porque estoy a cuarenta minutos en tren del mejor fútbol de la historia.

 

Quiero decir: si mi esposa y mi hija decidieran irse a vivir a Argentina ahora mismo, yo me divorciaría y me quedaría acá por lo menos hasta la final de la Champions. Y es que nunca se vio algo parecido adentro de una cancha de fútbol, en ninguna época, y es muy posible que no ocurra más.

 

Es verdad, estoy escribiendo en caliente. Redacto esto la misma semana en que Messi hizo tres para Argentina, cinco para el Barça en Champions y dos para el Barça en Liga. Diez goles en tres partidos de tres competiciones diferentes.

 

La prensa catalana no habla de otra cosa. Durante un rato, la crisis económica no es el tema de inicio en los noticieros. Internet explota. Y en medio de todo esto a mí me acaba de pasar por la cabeza una teoría extraña, muy difícil de explicar. Justamente por eso intentaré escribirla, a ver si termino de darle vuelo.

 

Todo empezó esta mañana: estoy mirando sin parar goles de Messi en Youtube, lo hago con culpa porque estoy en mitad del cierre de la revista número seis. No debería estar haciendo esto.

 

De casualidad hago clic en una compilación de fragmentos que no había visto antes. Pienso que es un video más de miles, pero enseguida veo que no. No son goles de Messi, ni sus mejores jugadas, ni sus asistencias. Es un compilado extraño: el video muestra cientos de imágenes —de dos a tres segundos cada una— en las que Messi recibe faltas muy fuertes y no se cae.

 

No se tira ni se queja. No busca con astucia el tiro libre directo ni el penal. En cada fotograma, él sigue con los ojos en la pelota mientras encuentra equilibrio. Hace esfuerzos inhumanos para que aquello que le hicieron no sea falta, ni sea tampoco amarilla para el defensor contrario.

 

Son muchísimos pedacitos de patadas feroces, de obstrucciones, de pisotones y trampas, de zancadillas y agarrones traicioneros; nunca las había visto a todas juntas. Él va con la pelota y recibe un guadañazo en la tibia, pero sigue. Le pegan en los talones: trastabilla y sigue. Lo agarran de la camiseta: se revuelve, zafa, y sigue.

 

Me quedé, de repente, atónito, porque algo me resultaba familiar en esas imágenes. Puse cada fragmento en cámara lenta y entendí que los ojos de Messi están siempre concentrados en la pelota, pero no en el fútbol ni en el contexto.

 

El fútbol actual tiene una reglamentación muy clara por la que, muchas veces, caer al suelo es asegurar un penal, o conseguir que se amoneste al zaguero contrario es propicio para futuros contragolpes. En estos fragmentos, Messi parece no entender nada sobre el fútbol ni sobre la oportunidad.

 

Se lo ve como en trance, hipnotizado; solamente desea la pelota dentro del arco contrario, no le importa el deporte ni el resultado ni la legislación. Hay que mirarle bien los ojos para comprender esto: los pone estrábicos, como si le costara leer un subtítulo; enfoca el balón y no lo pierde de vista ni aunque lo apuñalen.

 

¿Dónde había visto yo esa mirada antes? ¿En quién? Me resultaba conocido ese gesto de introspección desmedida. Dejé el video en pausa. Hice zoom en sus ojos. Y entonces lo recordé: eran los ojos de Totín cuando perdía la razón por la esponja.

 

Yo tenía un perro en la infancia que se llamaba Totín. Nada lo conmovía. No era un perro inteligente. Entraban ladrones y él los miraba llevarse el televisor. Sonaba el timbre y no parecía oírlo. Yo vomitaba y él no venía a lamer.

 

Sin embargo, cuando alguien (mi madre, mi hermana, yo mismo) agarraba una esponja —una determinada esponja amarilla de lavar los platos— Totín enloquecía. Quería esa esponja más que nada en el mundo, moría por llevarse ese rectángulo amarillo a la cucha. Yo se la mostraba en mi mano derecha y él la enfocaba. Yo la movía de un lado a otro y él nunca dejaba de mirarla. No podía dejar de mirarla.

 

No importaba a qué velocidad moviera yo la esponja: el cogote de Totín se trasladaba idéntico por el aire. Sus ojos se volvían japoneses, atentos, intelectuales. Como los ojos de Messi, que dejan de ser los de un preadolescente atolondrado y, por una fracción de segundo, se convierten en la mirada escrutadora de Sherlock Holmes.

 

Descubrí esta tarde, mirando ese video, que Messi es un perro. O un hombre perro. Esa es mi teoría, lamento que hayan llegado hasta acá con mejores expectativas. Messi es el primer perro que juega al fútbol.

 

Tiene mucho sentido que no comprenda las reglas. Los perros no fingen zancadillas cuando ven venir un Citroën, no se quejan con el árbitro cuando se les escapa un gato por la medianera, no buscan que le saquen doble amarilla al sodero. En los inicios del fútbol los humanos también eran así. Iban detrás de la pelota y nada más: no existían las tarjetas de colores, ni la posición adelantada, ni la suspensión después de cinco amarillas, ni los goles de visitante valían doble. Antes se jugaba como juegan Messi y Totín. Después el fútbol se volvió muy raro.

 

Ahora mismo, en este tiempo, a todo el mundo parece interesarle más la burocracia del deporte, sus leyes. Después de un partido importante, se habla una semana entera de legislación.

 

¿Se hizo amonestar Juan exprofeso para saltarse el siguiente partido y jugar el clásico? ¿Fingió realmente Pedro la falta dentro del área? ¿Dejarán jugar a Pancho acogiéndose a la cláusula 208 que indica que Ernesto está jugando el Sub-17? ¿El técnico local mandó a regar demasiado el césped para que los visitantes patinen y se rompan el cráneo? ¿Desaparecieron los recogepelotas cuando el partido se puso dos a uno, y volvieron a aparecer cuando se puso dos a dos? ¿Apelará el club la doble amarilla de Paco en el Tribunal Deportivo? 

 

¿Descontó correctamente el árbitro los minutos que perdió Ricardo por protestar la sanción que recibió Ignacio a causa de la pérdida de tiempo de Luis al hacer el lateral?

 

No señor. Los perros no escuchan la radio, no leen la prensa deportiva, no entienden si un partido es amistoso e intrascendente o una final de copa. Los perros quieren llevarse siempre la esponja a la cucha, aunque estén muertos de sueño o los estén matando las garrapatas.

 

Messi es un perro. Bate records de otras épocas porque solo hasta los años cincuenta jugaron al fútbol los hombres perro. Después la FIFA nos invitó a todos a hablar de leyes y de artículos, y nos olvidamos que lo importante era la esponja.

 

Y entonces un día aparece un chico enfermo. Como en su día un mono enfermo se mantuvo erguido y empezó la historia del hombre. Esta vez ha sido un chico rosarino con capacidades diferentes. Inhabilitado para decir dos frases seguidas, visiblemente antisocial, incapaz de casi todo lo relacionado con la picaresca humana. Pero con un talento asombroso para mantener en su poder algo redondo e inflado y llevarlo hasta un tejido de red al final de una llanura verde.

 

Si lo dejaran, no haría otra cosa. Llevar esa esfera blanca a los tres palos todo el tiempo, como Sísifo. Una y otra vez. Guardiola dijo, después de los cinco goles en un solo partido:

 

—El día que él quiera hará seis.

 

No fue un elogio, fue la expresión objetiva del síntoma. Lionel Messi es un enfermo. Es una enfermedad rara que me emociona, porque yo amaba a Totín y ahora él es el último hombre perro. Y es por constatar en detalle esa enfermedad, por verla evolucionar cada sábado, que sigo en Barcelona aunque prefiera vivir en otra parte.

 

Cada vez que subo las escaleras internas del Camp Nou y de pronto veo el fulgor del pasto iluminado, en ese momento que siempre nos recuerda a la infancia, digo lo mismo para mis adentros: hay que tener mucha suerte, Jorge, para que te guste mucho un deporte y te toque ser contemporáneo de su mejor versión, y, trascartón, que la cancha te quede tan cerca.

 

Disfruto esta doble fortuna. La atesoro, tengo nostalgia del presente cada vez que juega Messi. Soy hincha fanático de este lugar en el mundo y de este tiempo histórico. Porque, me parece a mí, en el Juicio Final estaremos todos los humanos que han sido y seremos, y se formará un corro para hablar de fútbol, y uno dirá: yo estudié en Amsterdam en el 73, otro dirá: yo era arquitecto en São Paulo en el 62, y otro: yo ya era adolescente en Nápoles en el 87, y mi padre dirá: yo viajé a Montevideo en el 67, y uno más atrás: yo escuché el silencio del Maracaná en el 50.

 

Todos contarán sus batallas con orgullo hasta altas horas. Y cuando ya no quede nadie por hablar, me pondré de pie y diré despacio: yo vivía en Barcelona en los tiempos del hombre perro. Y no volará una mosca. Se hará silencio. Todos los demás bajarán la cabeza. Y aparecerá Dios, vestido de Juicio Final, y señalándome dirá: tú, el gordito, estás salvado. Todos los demás, a las duchas.

 

Fuente: Editorial Orsai



ANA AURORA SOTO  |  16-04-2013 12:48:47

HOLA ! soy una maestra jubilada argentina que gusta y disfruta del futbol amo a messi pero tambien amo un texto bien escrito que ademas tenga el plus de poner en cada palabra el corazon .Este es un texto que merece transitar muchas aulas donde las clases estan desprovistas de amor de pasion de fervor , como el tuyo al plasmar tu sentir y el de el al describirlo tan pero tan bien. TE FELICITO Y ADMIRO TU CAPACIDAD DE TRANSMITIR TUS EMOCIONES CONVICCIONES Y OPINIONES

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Angel Luis  |  16-04-2013 01:03:46

Buen relato, pero si realmente nunca viste algo igual te recomiendo que uses Internet y busques videos del jugador más difícil de voltear que yo haya visto: Diego Armando Maradona. Inigualable. Único, el mejor de todos. Y en épocas en que no había tanta rigidez con los golpes, ni tantas amarillas, ni tantas rojas, ni árbitros tan celosos del reglamento. A nadie le pegaron más que a él, Nadie seguía jugando más que él.

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patricia GONZALEZ GUERRICO  |  16-04-2013 00:20:41

GENIAL!!!

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Carlos Marcucci  |  28-03-2013 11:09:14

Es un "GENIO", que sabe que es más importante seguir con la pelota que fingir una falta para originar un tiro libre peligroso, o amonestar al animal que no lo puede parar y recurre a la falta. Es un prodigioso del fútbol, alquien que además perdona a quienes lo abandonaron (los pechos del parque de Rosario) y pensaron que era derrochar plata el hacerle un tratamiento para que pueda seguir jugando, a pesar del abandono, le pide a grondona jugar un partido de eliminatorias en esa cancha. Igual sigue siendo un GENIO, y lo aplaudo y felicito a Hernán Casciari por tener una vision tán especial, porque es así como lo vió que lo describe tan honesto en un deporte plagado de boludeces. SEGUÍ ASÍ LIO!!! Y SOS ARGENTINO COMO EL PAPA!! SIGAN DEMOSTRANDO ARGENTINIDAD EN EL MUNDO!!!!!

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mariana vazquez  |  25-03-2013 01:50:26

El relato es atrapante,y cuando lo terminas de leer,te das cuenta que tiene razon,Messi es un Perro.Gracias es exelente.

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roman beltramini  |  22-03-2013 00:11:47

buenisiimoo no hay otra cosa mas que decir que me gusto mucho esta historiaa.......es muy cierto lo que se dice en esta historiaa...!!! la verdad que con esto que lei me inspira a seguir cada dia adelante sin pensas en el contexto de la vida....sin mirar problemas o circunstancias que se pueden tener en el dia a dia de nuestras vidas.....buscando en google el "porque se le dice hombre perro a messi" encontre este relato impresionante que lo are publico en mi facebook......gracias por esta historia increible q a muchos sin dudarlo les ha hacho dar otra mirada a la vida....tomandolo como ejemplo para asemejarlo en las cosas de la vida y buee...sin ams q decir solamente GRACIAS por este relato.......

Responder

roman beltraminielato  |  22-03-2013 00:11:05

buenisiimoo no hay otra cosa mas que decir que me gusto mucho esta historiaa.......es muy cierto lo que se dice en esta historiaa...!!! la verdad que con esto que lei me inspira a seguir cada dia adelante sin pensas en el contexto de la vida....sin mirar problemas o circunstancias que se pueden tener en el dia a dia de nuestras vidas.....buscando en google el "porque se le dice hombre perro a messi" encontre este relato impresionante que lo are publico en mi facebook......gracias por esta historia increible q a muchos sin dudarlo les ha hacho dar otra mirada a la vida....tomandolo como ejemplo para asemejarlo en las cosas de la vida y buee...sin ams q decir solamente GRACIAS por este relato.......

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lautaro zaragoza  |  18-03-2013 21:12:15

es unico, y no tienen idea de cuanto me gusto esta noticia como tambien me encantaria poder vivir en barcelona y poder disfrutar ver un partido del hombre perro que messi es el que me inspira y poder verlo seria lo mas emocionante que me podria pasar en la vida .pero en la vida solo se cumple lo que uno quiere y pelea por lograrlo, y yo estoy todabia peleando por ir a ver un partido del Barcelona...

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diego perez   |  16-03-2013 14:27:06

qqqqqqquue eso no es ser perro eso es ser valiente por jugar todos los dias en la cancha sabiendo que te van a hacer tos las faltas estas

Responder

Ciria Diaz  |  07-03-2013 00:16:20

Soy chica y sin envargo me gusta boca me gusta el futbool grito cuando hacen un gol me encanta soy fanatica de boca al igual que mi familia no hay nadie que sea de river river es una cagada mal echa Ja!....Soy futbolera je y me encanta no me inporta si me dicen algo no me inporta si me critican Soy lo que soy y te inporta jodete no me inporta tu opinion gillll tengo 12 años y soy creyente de boca...............CHAU! BOCA SOS MI IDOLO....

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Agustín Amaya  |  27-03-2013 16:04:21

Andá a leer y estudiar un poco nena. Escribís muy mal y con muchas faltas de ortografía. Además, no comentaste nada del texto, solo escribiste líneas auto-referenciales y sin sentido alguno. El relato está muy bueno, me gustó mucho. Me gusta la versión narrada por el mago Jansenson.

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