En el partido entre el Ajax y el Willem II por la Copa de Holanda, sucedió una acción violenta que el árbitro sancionó con tarjeta amarilla para el infractor, Anouar Kali, jugador del Willem.

 

Pero inmediatamente el juez recibió el aviso del "árbitro electrónico" a su auricular desde la sala tecnológica de repetición y análisis de videos y con esos antecedentes cambió inmediatamente la amarilla por una roja, tras ser constatada la violencia de la jugada.

 

Sin embargo, la polémica no cesa en Holanda ya que el reglamento no puede ser utilizado para todos los casos y las decisiones pueden ser revertidas si hay dudas en penales, tarjetas rojas y goles. 

 

Tecnología sí o no, y en qué casos, esa es la cuestión que al fútbol le costará mucho adaptar a sus reglas y tiempos.