Es claro, la rotura muscular en el aductor del muslo derecho de Lio se pudo evitar con una apropiada dosificación de partidos, luego de que se conociera que es un efecto colateral de otra molestia en el aductor izquierdo de inicios del mes y que no recibió la atención necesaria.

 

“Con este calendario es difícil cuidar a Leo”, dijo Luis Enrique, y sincero la postura de Barcelona, que exige a nuestra estrella al máximo pero luego pide que descanse cuando viajar para jugar partidos con la selección nacional.
 

 

 


Barcelona dispuso para Messi un tratamiento de tres semanas que se dividirá así: la primera semana tendrá reposo absoluto para bajar el dolor e inflamación por la rotura de fibras; la segunda semana habrá un intenso trabajo de readaptación con un fisioterapeuta; y finalmente, la última etapa, constará del retorno al entrenamiento. Aunque no se descarta una adicional para evitar recaídas.


El objetivo de los catalanes es que el 10 esté listo para el partido de Champions League ante el Manchester City de Guardiola el 19 de octubre.