"Nuestro catálogo es un camino que recién comienza, pero será muy largo. ¿Qué tienen en común las obras? Los lectores pueden emprender ya este camino para responder esa pregunta"; esa es una de las maneras que elige la editorial de e-books La Colección para presentarse. 

Con el anhelo de seguir creciendo y con su tercera "colección" por salir a la venta, dialogamos con Inés Acevedo y Martín Llambí  que nos cuentan cómo surgió el proyecto. 

"Publicamos textos impresionantes de autores no muy conocidos y además los autores participan de los ingresos de la editorial. Nosotros cobramos $100 por volumen y el 50% del precio de los volúmenes es para los escritores. Tal vez otra diferencia es que nos proponemos publicar mayor cantidad de autoras mujeres", explica Llambí; mientras Acevedo agrega: "Desde el principio quisimos un catálogo con igual cantidad o mayor cantidad de mujeres. No es tan fácil de lograr como  parece. Pero eso está cambiando, y no somos los únicos".

Cuando le consultamos sobre esta dificultad a la hora de publicar autoras, Acevedo- que tiene un texto circulando en la editorial- planteó: "Es como en todos los aspectos de la vida, el machismo está también en la literatura. Por ejemplo, muchas mujeres consumen libros, muchas mujeres van a los talleres literarios, y muchas mujeres escriben, sin embargo, en los catálogos, en las reseñas, o en las entrevistas a autores de los suplementos culturales eso no está reflejado. A veces, cuando miro un catálogo, sea de una editorial independiente o no, saco los porcentajes de mujeres, por curiosidad, y me da muy bajo, un treinta por ciento, ponele. A nosotros, cuando recibimos manuscritos, nos llegan más de hombres. Creo que publicar mujeres es bueno porque motivará a otras mujeres"

 

 

 

 

Llambí nos explicó cómo funciona la idea de catálogo con la que trabajan a partir de colecciones o cápsulas temáticas: "Vamos armando de a un volumen a la vez; aunque Inés es un poco más planificadora y tiene una parrilla de textos. De alguna forma misteriosa los textos de un mismo volumen dialogan entre sí y nosotros podemos ver además cómo se relacionan los textos de los diferentes volúmenes. Es como una tela araña invisible". Acevedo reflexiona: "Justamente el otro día leía una entrevista a (Damián) Tabarovsky en la que señala que en la actualidad hay una nueva figura de editor que sería un editor rey, alguien que cree que el catálogo es su obra, y que en un punto se piensa más importante que los autores. Esto nos hizo pensar bastante. Cuando originalmente pensamos en la editorial y en el catálogo, nosotros no pensamos tanto en las obras sino en los autores y en los géneros que queríamos incluir. Así, pensado desde el género, dentro de la narrativa breve con la que trabajamos, que serían las nouvelles, hay muchos subgéneros posibles, la literatura del yo, los diarios, los fragmentos de blogs, de facebook, y entonces pensamos autores interesantes y la manera de agruparlos por géneros en diferentes volúmenes". 

 

 

 

 

Sobre su idea de proponer un "camino de lectura" y vínculo con los lectores de sus E-Books, Acevedo señala: "Eso es una expresión de deseo, la de cualquier editor, que es crear un público que siga la editorial y acompañe los textos, los espere y los compre para coleccionarlos. Ese sería el camino, el de los lectores. Nosotros por ejemplo, compramos casi todos los libros de Blatt & Ríos, porque a nosotros nos gusta lo que publica esa editorial. Entonces nos gustaría que con el tiempo pase lo mismo con La Colección. Ese camino es el de recorrer los textos disfrutándolos y viendo cómo se relacionan entre sí (ya que vienen varios textos en un mismo volumen)". 

Si en el primer volumen se focalizaron en los viajes, en el segundo en los amores de iniciación, el tercero apunta a los diarios personales. "Planeamos lanzar el Volumen 3 a principios de diciembre. Orden, de Damiana Díaz-Reck cuenta la vida de una familia argentina radicada en Israel. Flores de invierno, de Cecilia Perkins es el diario de una jardinera y paisajista. Del otro lado, de Gianina Covezzi son las vacaciones de una adolescente en Uruguay", apunta Llambí que se muestra feliz con la nueva colección lograda. 

 

 

 

 

Y Acevedo destaca: "En el Volumen 3 se da algo que nos interesa, y que tiene que ver con la literatura del yo. A veces la literatura del yo puede llegar a ser aburrida, pero otras, puede ser genial. Estas tres autoras escribieron textos personales, muy particulares y muy literarios" y desarrolla: "Quiero decir que dentro de la literatura del yo, que es la dominante actual, el estilo, además de realista, suele ser bastante austero en el lenguaje, y económico. Eso no está mal, pero creo que es un poco la tendencia general, y creo que en estos libros hay mucho más de poesía y de juego con el lenguaje, y eso los hace interesantes. En el caso de Orden, de Damiana Díaz-Reck, el texto proviene de un blog, donde la escritura adquiere un tono muy personal, porque los blogs son espacios muy propios, libres de la sacralidad de la escritura tradicional. Flores de invierno viene de Facebook, no se pensó como libro sino que la autora escribió sus impresiones acerca de su trabajo como jardinera. Su vocabulario e imaginario por momentos parecen del siglo XIX… Y el diario Del otro lado, de Gianina Covezzi es muy poético".

Cuando se les consultó sobre la frase que figura en su sitio web "creemos en el oficio del editor", Llambí toma la posta: "Siempre digo que un editor debe invitar a tomar un café al autor. Eso es lo primero: sentarse con ella o él, prestarle atención. En primer lugar, el respeto a la persona y su producción. Después, la edición es la empresa de ambos, se trabaja con un texto y es algo delicado. El editor ayuda a que la obra salga a la luz, y muchas veces no es fácil para el autor darse a conocer, al contrario de lo que parece. A veces, nosotros trabajamos mucho con los autores para poder terminar los textos. Hay una confianza mutua de ambas partes. Al final del proceso, después de varios intercambios, los autores están muy felices con nuestro aporte, el texto mejora y eso lo hacemos juntos". 

Ambos editores eligieron trabajar fuera del mercado del papel dada "la baja inversión y el futuro del e-book en dispositivos como los celulares".  Ante el panorama de editoriales más pequeñas que suelen tener una amplia red de contención y circulación en ferias, grupos y librerías; en el caso de La Colección, Llambía resalta que "La circulación es por el boca en boca, alguna actividad en redes y algunas acciones de prensa. A las ferias vamos como clientes" y Acevedo destaca: "Seguro que en el futuro habrá más actividades para las editoriales digitales. Por ahora nuestro foco es publicar más títulos. Es lo más importante".