La gloria secreta, novela de Arthur Machen (traducción de Teresa Arijón)

Inglaterra, comienzos del siglo xx. Un joven que tiene visiones religiosas. Un profesor con debilidad por el castigo. Entre las brumas de la civilización, los recuerdos de una región mítica. Una novela sobre el Santo Grial, el folclore celta y la niñez encantada. Una sátira sobre el sistema educativo. Un elogio de la poesía y la embriaguez. Contra la vida mediocre, la gloria secreta.

Traducida por primera vez al español, La gloria secreta es una obra de genio indiscutible. Arthur Machen demuestra ser el descendiente victorioso –Thomas Browne, Samuel Johnson, Thomas De Quincey– de la mejor prosa en lengua inglesa, capaz de conjugar la contemplación y el acontecimiento para adueñarse de una categoría religiosa: el éxtasis. El éxtasis que busca apasionadamente el héroe de esta novela, el que aguarda también al lector –a todos los buenos lectores– como trofeo literario definitivo.

Dijo Borges del autor: “Arthur Machen puede, alguna vez, proponernos fábulas increíbles, pero sentimos que las ha inspirado una emoción genuina. Casi nunca escribió para el asombro ajeno; lo hizo porque se sabía habitante de un mundo extraño”.

Arthur Machen (Arthur Llewellyn Jones) nació en 1863 en Caerleon on Usk, Gales, y murió en 1947 en Buckinghamshire, Inglaterra. De muy joven se trasladó a Londres para ganarse la vida. Fue periodista, maestro, editor, traductor, actor de teatro, narrador e inquieto continuador de la tradición de visionarios en lengua inglesa. Uno de sus primeros libros se llamó The Anatomy of Tobacco. Conoció la fama y el olvido varias veces, en distintas etapas de su vida. Con el relato The Great God Pan, aparecido en 1894 y considerado hoy un clásico de la literatura fantástica, obtuvo su primer éxito de público y crítica. De ese período con rasgos góticos y decadentistas son también Los tres impostores (que Borges publicó en su Biblioteca Personal) y The Hill of Dreams. Luego de más de una década en que no consiguió que lo editaran, renació como autor de culto en un círculo de críticos estadounidenses, cuyo entusiasmo cruzó el océano y lo convirtió en uno de los escritores más leídos y publicados de la época. Tradujo los doce tomos de las memorias de Giacomo Casanova. Para recuperarse de la muerte de su primera esposa, exploró hasta el cansancio las calles de Londres. Fue miembro de la orden hermética The Golden Dawn, sin involucrarse seriamente, porque le interesaba más seguir sus propias intuiciones, que lo llevaron a investigar y a escribir sobre la iglesia cristiana celta, los mitos artúricos y la leyenda del Santo Grial. Cuando ya tenía cerca de cincuenta años, se unió a la redacción del Evening News, donde publicó una historia sobre la participación de ángeles en una batalla inglesa de la Primera Guerra que los lectores dieron por cierta.

 

Amor ciego, de V.S. Pritchett (traducción de Martín Schifino)

Una mujer que trabaja de secretaria de un hombre ciego descubre cómo la admiración por él va abriéndole paso al amor. La ceguera la protege: una horrible configuración en el cuerpo, que no se atreve a mostrar, le sirve de coartada y de zona de exclusión. Las dos oscuridades se atraen y se repelen como animales invisibles. Pritchett puede describir estos rituales o estos combates como nadie, con un laconismo capaz de habilitar nuevos sentidos en cada omisión, en cada espacio en blanco. Así, las seis historias de este libro extraordinario permiten reconstruir un mundo imaginado detalle por detalle. “¿Qué no hubiera dado la crítica francesa por calibrar sus instrumentos ópticos con un objeto de estudio como este?”, se pregunta Stéphane Auriès en ocasión de la traducción al francés de Amor ciego. V.S. Pritchett es, por la calidad de su escritura, una revelación tan ostensible que corre siempre el riesgo de permanecer secreta en otro idioma.

Se dijo de la obra:

“Amor ciego es una obra maestra”
Martin Amis

“Quizás el último escritor sobre la tierra al que podría llamarse con exactitud un hombre de letras”
Paul Theroux

“El mejor cuentista inglés desde Rudyard Kipling”
James Wood

V.S. Pritchett nació el 16 de diciembre de 1900 en Suffolk, Inglaterra. Pasó parte de la juventud trabajando como comerciante. Luego vivió en Francia. Consagró los años de la guerra a hacer propaganda y guiones a favor de los aliados. Escribió una vasta y variada obra narrativa, que incluye novelas y cuentos admirables. Recibió elogios de un repertorio de escritores y críticos que va de Frank Swinnerton y John Gross a Frank Kermode, Gore Vidal y Martin Amis. Los nombres describen el arco temporal que informa acerca de la extensa carrera de Pritchett. Su primer libro, en la mejor tradición de Hazlitt, Stevenson y Belloc, fue Marching Spain, una crónica precisa del viaje a España que hizo en 1928. Cincuenta años después, en el prólogo de la reedición, dice que la guía fue un libro de Unamuno, El sentido trágico de la vida. Los libros que Pritchett escribió sobre Balzac y Chéjov permiten evaluar el alcance de su visión y sus simpatías, nunca limitadas al ámbito de la literatura inglesa. Fue el consultor preferido de Alfred Hitchcock acerca de dilemas planteados por libros y guionistas. Murió el 20 de marzo de 1997.