El asteroide que fue denominado 2017 AG13 sorprendió a los especialistas al pasar peligrosamente cerca de nuestro planeta el último 9 de enero. 

 

 

Si se hubiera desviado en su trayecto, el asteroide- que puede estar hecho de hielo, de escombros o de metal- podría haber explotado en nuestra atmósfera y  lo hubiera hecho con una fuerza de 700 kilotones; una energía increíble considerando que la bomba atómica de Nagasaki fue de 20 kilotones.

El sitio de astronomía Slooh transmitió en vivo el suceso que no fue anticipado.  El especialista Eric Feldman relató: "Se mueve muy rápido, y muy cerca de nosotros". Y agregó:  "Tiene una órbita particularmente elíptica. En realidad cruza las órbitas de dos planetas, Venus y la Tierra". Además aseguró que el 2017 AG3 tenía "aproximadamente el mismo tamaño que el asteroide que cayó en Chelyabinsk, Rusia, en 2013"