En una histórica decisión, con ánimos de sentar una posición política y de visibilizar la industria de la salud,  la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) rechazó la semana pasada la donación de un millón de vacunas contra la neumonía.

La donación proveniente de la corporación farmacéutica Pfizer no fue recibido debido al desacuerdo de MSF con la política de formación de precios de los medicamentos vitales.

Jason Cone, director ejecutivo de la organización de médicos en EE.UU., explicó que la decisión no fue fácil pero que es un claro mensaje de crítica al estado actual de la salud manejado por las empresas. 

MSF instó a  los gigantes farmacéuticos Pfizer y GlaxoSmithKline (GSK), los únicos productores de la vacuna contra la neumonía, a que bajen los precios hasta cinco dólares por cada dosis para niño para seguir salvando vidas. 

 "Las donaciones de medicamentos, como vacunas y fármacos, pueden ser buenos remedios 'rápidos' pero no son una respuesta ante los precios cada vez más altos que cobran los gigantes farmacéuticos como Pfizer y GSK", indicó Cone. 

Además,  Cone explicó que las donaciones pueden ser utilizadas para justificar los precios altos para los demás, "incluso para otras organizaciones humanitarias y países en desarrollo que no se pueden permitir la vacuna".

Según estimaciones de MSF, el precio de la vacuna contra neumonía de Pfizer, conocida como PCV13, rondaba el año pasado los 63,7 dólares en Marruecos, los 67,3 dólares en Túnez y los 58,4 dólares en Francia.

 

Fuente: RT