Últimas Noticias: **La Presidenta partió a Angola para encabezar una misión comercial y visita de Estado**    

La H del logo AHO es de Horacio. Pero bien podría ser de Hijo. La vieron ya a la marca en los gorros amarillo furioso que masivamente reparte el diputado Alfredo H. Olmedo.

No sólo los une el tinte cromático de sus partidos vecinalistas, los puntos comunes entre
Olmedo y Macri son notables, pero de todas las coincidencias la más representativa es que ambos son herederos de una fortuna, hijos de. Franco Macri la hizo como contratista del Estado y hacedor de autos; Alfredo (Padre) Olmedo la juntó primero con los campos y recientemente con la soja (es el mayor productor individual de ese grano en el país).
Y sus hijos, gastándose la plata de sus viejos, al principio intentaron invertir en nuevos emprendimientos, algunos más exitosos que otros, con el norte de la política, para diferenciarse, dejar el apellido en la Historia, superar a sus padres.

Así como a Mauricio Macri los antiguos colaboradores de Franco le dicen El Pibe; los salteños que conocen a Olmedo desde hace tiempo lo llaman Junior. Alfredo Junior Olmedo. AJO.

Alfredo (h) Olmedo, entendió rápidamente que precisaba un asesor de imagen para diseñarse un personaje individualizable y polémico que supliera su ausencia de trabajo territorial.
La derecha entiende una cosa que a la izquierda la cuesta un poco más: hay dos partidos nacionales, el peronismo y el radicalismo, que son los que ganan las elecciones, porque están en todos lados. La única manera de salir del gueto de los 3 puntos porcentuales por fuera de los dos partidos más importantes es penetrando en las casas: mediante la televisión o
laburando la calle, o laburando, bah. No siempre alcanza para ganar, de hecho es anecdótico que suceda, pero ayudarse con la tele sirve para ser primera minoría, en el mejor de los escenarios.

Y así se forjó su reconocimiento. Entre 257 diputados, Olmedo no fue uno más. Con su inusual vestimenta y dos o tres propuestas polémicas, se metió en la rotación de los canales de noticias nacionales. Con humor, sin rencores, campechano. No es políticamente correcto lo que dice, por lo que en determinados sectores políticamente correctos de la sociedad no resulta campechano, ni gracioso, pero, eso sí, despierta rencores. Sucede que Olmedo Junior no quiere disputarle a Sabbatella el voto progresista del primer cordón bonaerense, quiere ser Gobernador o, en su defecto, el referente opositor salteño. Y lo está logrando.

Tanto es así que Olmedo hoy es más necesario para Macri que al revés. Porque Macri para ser Presidente necesita votos -entre otras provincias- de Salta (sin tener nada armado más allá de la Capital). Olmedo, por su parte, en su distrito discute de par a par con el radicalismo el segundo lugar.

Y las consignas reaccionarias fueron zanjadas en los medios pero todavía son vistas con buenos ojos por una considerable parte de la sociedad. En la tele nadie defiende a Videla sin recibir un conteiner de críticas. Pero en la calle cualquier vecino te explica con palabras de este mundo la teoría de los dos demonios. Y un candidato que se atreve a romper con lo políticamente correcto puede llevar hacia su molino las aguas de un pensamiento conservador existente en la sociedad. Agua y AJO.

Alfredo (H) desde su activa oposición al matrimonio igualitario o desde su anacrónica propuesta para reinstaurar el Servicio Militar (por otro lado impracticable, ya que es candidato a Gobernador y no a Presidente) adquiere una presencia nacional a través de los medios de comunicación (porteños) imposible de lograr desde la discreción de lo correcto, y, gracias a ello, una repercusión inusual en Salta, digamos, gratuita y/o efectiva.

Recorrer Salta es asistir a una sucesión de hombres y mujeres con su gorrita amarilla, no sabemos si por adhesión o porque sí. Consigue, de vuelta, publicidad ambulante gratuita, y efectiva: todos saben quién es Olmedo ya.

Su eslogan reza “No vote al pedo, vote a Olmedo”. Otra vez lo gracioso, aunque grotesco, el populismo de derecha. Miguel del Sel, ¿les suena?

La supuesta relación de Olmedo con Rocío Marengo es tan verosímil como el affaire Redrado
- Salazar. Pero dio la vuelta a las revistas del corazón cuando no era siquiera conocido, ni polémico.

A Macri con una política mediática similar, mal no le fu, ¡es jefe de Gobierno! Entre sus últimos hits podemos contar el casamiento de fin de año con Awada, el tratamiento xenófobo hacia los vecinos de países limítrofes en el Indoamericano, o su “política” permanente de aparecer pegado al fútbol (vía Boca). Macri y Olmedo salieron antes del Superclásico de verano charlando amigablemente con Fernando Niembro. ¿¡Quieren más!?

De avanzar sobre la despenalización del consumo personal de drogas o hacia el derecho al aborto seguro (público y gratuito), Alfredo Olmedo devendrá en firme y descarnado detractor: es soja para su silobolsa. (Y eso que no hablé de la reducción a la servidumbre de sus campos.)

La polémica por el uso de la imagen de Messi en su campaña, sus gorritas, sus humoradas populares, su campera estridente, todo lo que Olmedo hace y dice no es producto de una improvisación torpe sino de un aceitado engranaje con fines de visualización, la suya, tendiente a un posicionamiento político.

Lo sano es tenerlo presente par no enfermarse.

Ahí se ven.



roberto  |  22-02-2011 18:49:55

Las elecciones futuras, seran importantes para saber: El grado de cociente intelectual de nuestra ciudadania. El odio visceral del remanente gorila, que antanio se alimentaba de bombas, hoy de la xenofobia hacia los paises vecinos. El devenir de nuestra historia los disputan dos tangos a saber. 1) la historia se encarrilara por las veleidades de un ninio rico, pretencioso y lleno de berretines. 2) la historia se encarrilara contradiciendo las profecias de nuestro Juan " El bautista", lo mismo burro que un gran profesor, Yo le pongo todos los boletos ganadores a la segunda, porque si gana la primera, dejaremos de existir como nacion,

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